1. Partimos por la necesidad, no por la keyword
Antes de diseñar identificamos quién realiza la tarea, qué antecedente necesita, qué decisión debe tomar y qué resultado espera obtener. No publicamos variantes automáticas para consultas casi idénticas.
2. Investigamos antes de construir
Comparamos demanda, intención, resultados existentes y capacidad real de ofrecer algo mejor. Que una idea encaje en TodoTrámites no significa que deba convertirse inmediatamente en una herramienta.
3. Usamos fuentes primarias
Cuando una gestión depende de reglas oficiales, verificamos la información en los organismos competentes y mostramos la fecha de revisión. No inventamos requisitos ni presentamos una ayuda privada como servicio público.
4. Separamos hechos, decisiones y límites
Una herramienta puede ordenar datos, detectar omisiones y preparar un resultado. No garantiza por sí sola que una situación particular cumpla requisitos profesionales, técnicos o legales.
5. Protegemos los datos desde el diseño
Los generadores iniciales funcionan en el navegador. Antes de añadir cuentas, almacenamiento o medición se debe justificar la necesidad e informar claramente al usuario.
6. Probamos la tarea completa
Verificamos validaciones, navegación por teclado, impresión o descarga, textos largos y pantallas desde 320 píxeles. Una página no se publica solo porque compile.